casco_metParece evidente que para determinados usos, como pueden ser los que tienen connotaciones más deportivas, es muy aconsejable el uso de un buen casco homologado. Nosotros vamos más allá y recomendamos dar ejemplo libremente (sin necesidad alguna de obligaciones), y extender más su uso, llevándolo siempre que montes en bicicleta; una caída puede ocurrir en cualquier momento, hay ocasiones en las que vas al suelo cuando menos peligro parece haber, probablemente debido a una mayor relajación del ciclista.

A muchos de nosotros la experiencia parece querer demostrarnos como el casco puede reducir las posibles lesiones, sobre todo cuando sufrimos una caída (puede ser más discutible su eficacia en accidentes mayores con vehículos pesados involucrados); después de años montando en bicicleta con bastante frecuencia, saliendo con nuestros amigos por todo tipo de caminos de montaña (más o menos técnicos) o participando en marchas cicloturistas y deportivas de carretera, no somos pocos los que tenemos algún casco dañado como recuerdo, para que así no se nos olvide su uso.

Por suerte, los cascos actuales son generalmente ligeros y relativamente cómodos, es fácil acostumbrarse a usarlos. No es extraño ver, en algunos eventos, ciclistas con el casco puesto, incluso cuando detienen la marcha durante unos pocos minutos, por ejemplo durante un avituallamiento.

Algunos consejos sobre el uso del casco:

Ten claro que llevar casco no evita en modo alguno que se produzcan caídas o accidentes, ni tampoco garantiza protección total ante cualquier tipo de impacto (por ejemplo en accidentes con vehículos motorizados o pesados implicados, donde su eficacia es muchísimo menor), extrema las precauciones

El casco debe estar bien nivelado, cubrir parte de la frente (un par de dedos por encima de las cejas) y debe permanecer fijo, pero sin llegar a resultar incómodo

La correa de sujeción debe estar bien ajustada y abrochada (siempre) para que no se mueva en ningún momento el casco. Centraliza la hebilla para que quede por debajo de la barbilla. Será más fácil ajustar las correas con el casco quitado. Una vez ajustada, debería haber un pequeño margen, de forma que puedas colocar un dedo entre la correa y tu barbilla. Si abres la boca al máximo, deberías sentir como el casco presiona tu cabeza

Las correas laterales también deben estar bien fijadas y ajustadas por debajo de cada oreja, formando una V

Después de un golpe o accidente, aunque no se aprecien daños externos, el casco debería ser sustituido. Es fácil que el golpe modifique la estructura interior del casco y, por lo tanto, el nivel de absorción y protección

El casco debe ser específico para bicicletas y debe estar certificado y homologado

Asegúrate de que el casco es de la talla adecuada. Los cascos suelen servir para varios tamaños, por ejemplo para un rango de 54-58 cm de cabeza. Cuanto menor sea el rango para el que está fabricado el casco, si se ajusta bien en tu cabeza, mejor te quedará, es obvio

No expongas nunca el casco a sustancias dañinas como disolventes, limpiadores, etc.

Escoge colores que te hagan más visible

Ten en cuenta que los cascos caducan. Cuando compres uno siempre fíjate en la fecha de fabricación (debe estar indicada en una etiqueta en el interior del casco), a partir de entonces será eficaz durante una media de 3 a 5 años, según el modelo

Si tu casco queda inutilizable por una caída o accidente, hay ocasiones en las que los fabricantes te hacen importantes descuentos en un casco nuevo

No creas que el casco más caro siempre va a ofrecerte una mayor protección. A partir de un cierto precio (digamos entre 50 y 80 euros), un coste mayor seguramente se debe sólo a una mejor terminación, peso sensiblemente menor, diseño más logrado o actual, más aerodinámico, etc.

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