Vamos a “mojarnos”, nosotros nos decantamos claramente por el sí. Hay otras innovaciones que nos hacen dudar más, pero con el tubeless lo tenemos bastante claro.

Sin embargo, todavía hoy, cuando se llevan ya casi diez años usando, hay opiniones contrarías en relación con el uso de neumáticos con o sin cámara. Muchos ciclistas no se deciden a eliminar las cámaras de sus ruedas, a pesar del importante número de ventajas aportadas por la tecnología tubeless, ¿por qué?
Nuestra opinión es que se debe al coste y, sobre todo, al mal uso (en los casos en los que los usuarios ya lo han probado y han vuelto a montar cámaras a sus ruedas). De todas formas, resulta curioso comprobar como muchos ciclistas montan cámaras cuando sus llantas, e incluso sus cubiertas, son tubeless de fábrica.

En relación con la mayor inversión inicial, existen kits de conversión para llantas convencionales que no son excesivamente caros (unos 50 euros el juego completo), y que pensamos pueden ser amortizados fácilmente debido al ahorro en cámaras. La combinación ideal de llantas tubeless + neumáticos tubeless + líquido es algo más cara. Además, para inflar será necesario una bomba de pie (cualquiera que monte en bici, debería en cualquier caso tener una) o un compresor.

Otra posibilidad, independientemente de las llantas que tengamos, es usar cubiertas convencionales + líquido sellante, aunque el resultado puede no ofrecer las garantías de las cubiertas tubeless. Y desde hace poco, también se comercializan otro tipo de cubiertas denominadas “tubeless ready”, una solución intermedia, que garantiza el buen funcionamiento del sistema siempre que se incorpore el líquido sellante.
Los motivos para quienes han probado y han desechado el sistema tubeless, pueden ser varios, uno de los más importantes es no haber usado un líquido sellante adecuado (compuesto de latex fundamentalmente). Con un buen producto (de la marca española Sin Cámaras), nosotros hemos hecho cientos de salidas sin un solo pinchazo. Hay que recordar que el líquido debe ser repuesto cada cierto tiempo, dependiendo de las condiciones en que se use, fundamentalmente en función de la temperatura exterior.
El líquido sellante aporta un poco de peso extra, algo que quizás sea relevante en competición, pero para usos recreativos es mejor incorporarlo siempre (hablamos en este párrafo de las llantas y cubiertas tubeless 100% , o sea UST, Universal System for Tubeless, porque en kits de conversión y sistemas “tubeless ready” no se puede ir sin líquido).
En muchas ruedas tubeless hay que revisar las presiones y dar un poco de aire con mucha frecuencia, puede que en cada salida, algo quizás incómodo, pero que no está demás nunca independientemente del tipo de rueda.

Una vez que se encuentra una combinación de llantas, cubiertas y líquido que funcionen bien, muchos de los usuarios se convierten en incondicionales del sistema tubeless. Es nuestro caso. Personalmente, debo reconocer que sin ruedas tubeless no sé ya disfrutar de mis rutas de MTB en la misma forma. Si tu bicicleta, como la mía es “rígida” (sin suspensión trasera), el uso o no de cubiertas tubeless modifica aún más el comportamiento de la bicicleta respecto a las de doble suspensión. El sistema te permite rodar con presiones significativamente más bajas, sin riesgo de pinchazos por pellizco, y esto aporta una tracción y estabilidad mucho mayor y, por lo tanto, mucha más seguridad. Además la carcasa es más dura, ofreciendo un mejor tacto.

Sobre la elección de usar en MTB un bicicleta rígida o de doble suspensión hay mucho que hablar, así que mejor lo dejaremos para otro momento 🙂

Ventajas del sistema tubeless
– Mayor tracción y estabilidad
– Mayor comodidad y seguridad
– Se reduce drásticamente el número de pinchazos, y se elimina la posibilidad de pinchazos por pellizco de la cámara (algo muy frecuente si no se lleva una presión elevada en ruedas con cámara).
– Ahorro en cámaras
Desventajas del sistema tubeless
– Cubiertas más pesadas
– Cubiertas y llantas tubeless más caras
– Eventuales fugas de aire después de varios días (es conveniente revisar a menudo las presiones)
– Dificultad para el hinchado con una bomba de mano
– Es algo más complicado el montaje y desmontaje de las cubiertas
Algunas recomendaciones en ruedas tubeless o convertidas a tubeless
– Usar siempre líquido sellante
– Usar cubiertas tubeless si es posible frente a la opción de cubiertas convencionales
– Llevar una cámara de repuesto para uso cicloturista (sin cámara nos puede resultar imposible inflar con un hinchador de mano convencional)
– Después de montar la cubierta moverlas bien para que se reparta el líquido
– Tener alguna válvula de repuesto
– Revisar con frecuencia las presiones

Para terminar, comentar que también se están empezando a usar el sistema tubeless con llantas de carretera, parece que con bastantes buenos resultados. Nosotros hemos estado compitiendo este año en ciclocross con unas llantas de carretera Dura Ace tubeless (de las pocas que existen de momento) con cubiertas de ciclocross Hutchinson «tubeless ready» (compradas en los EE.UU. ya que aún no se encuentran en España) y líquido de la marca Sin Cámaras. Tenemos que decir que hemos tenido cero incidencias durante unas 10 carreras y bastantes días de entrenos. Y en ciclocross, un pinchazo te arruina una carrera, por todo esto ya dejamos clara desde el principio nuestra opinión 😉