Fran Vacas ha conseguido recorrer más de 2000 km en 101 horas, llegando ayer a Villanueva de Córdoba a las 4:55 h. El ciclista de ultrafondo llegó al final totalmente exhausto, pero realmente satisfecho. La población donde tanto tiempo ha pasado Fran fue el punto de partida y la meta ideal tras haber recorrido más de 2.000 kilómetros en 101 horas.

Las cuatro duras jornadas: una alerta amarilla por el calor ha sido el principal obstáculo con el que se ha encontrado Vacas durante esta dura prueba. Así, a su llegada manifestaba que “el peor enemigo ha sido la climatología que se ha convertido en demoledora pues, por ejemplo, hemos recorrido Sevilla a las 14:30 horas sufriendo 44º”. No obstante, no fue el único problema pues a él se sumó la salida constante de la cadena de la bicicleta ocasionando una avería en el freno trasero, que quedó inutilizado para el resto de la prueba. También se enfrentó Fran al imprevisto de la avería de la furgoneta en la que iban los colaboradores del ciclista (Loleta Seoane y Gaizka Broullon), y que supuso que Fran rodará el primer día durante 4 horas sin avituallamiento, pasándole una factura importante y ocasionando un desgaste físico excesivo, que más tarde se reflejó en vómitos y mareos que ya no le abandonaron hasta el final de la prueba.

Mermadas las fuerzas la estrategia fue rodar suave en las horas de máximo calor duchándose cada media hora con una garrafa a pie de carretera consiguiendo de esa forma evitar los temidos golpes de calor, para más tarde intentar recuperar el tiempo perdido una vez que el sol se ocultaba.

A medida que el desafío avanzaba la recaudación con fines benéficos para la asociación Andex dio un vuelco y eso es algo que motivaba mucho a Fran para no tirar la toalla a pesar de los constantes inconvenientes que se iban sucediendo conforme avanzaba el reto.

En esas horas negras, en las que la madrugada sorprendía a Fran con vómitos ó mareos, no eran pocas las veces que se preguntaba hasta donde llegaría o si le obligarían a dejarlo todo. Pensar que esos son sólo una muestra de los síntomas que muchos niños padecen cuando se someten a un tratamiento de quimioterapia, e identificarse con ellos es la fuerza que hizo seguir adelante a Fran y no abandonarlo todo a pesar de los inconvenientes.

Fran comentó tras su llegada: “Desde el equipo Al-Andalus queremos dar las gracias a todos los que nos habéis apoyado, seguido y animado. Ha sido fundamental. Al Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba por todas las gestiones realizadas, a la plataforma del Ave en los Pedroches, a los sponsors por creer en este proyecto, a Daría por su bondad y su hospitalidad, a los vecinos de Villanueva por su entrega, a los buenos samaritanos que nos han echado algún que otro cable por el camino y a la familia de Fran por estar ahí apoyando en todo lo que hemos necesitado.”

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